jueves, 16 de octubre de 2014

Capítulo nueve {ST}

[ Narra Emma ]

Empecé a correr de vuelta a casa, al menos que pareciera que había sudado un poco. Llevaba la música de mis auriculares a tope y no oí que me sonaba el móvil hasta que note la vibración del whatsapp en el bolsillo.

"¿Donde estás? tenemos que ir a comer con los chicos y con Magí" decía el mensaje de Alvaro.
"Ya llego, tranquilo" respondí.

Aumenté el ritmo y en cinco minutos estaba en casa.

- Si que has corrido sí - dijo Alvaro al verme entrar sudando por la puerta.
- Ese era el plan - reí.
- ¿Te han dicho que sudada estas muy sexy? - dijo agarrándome de la cintura.- pero me gusta más cuando yo soy el motivo de tu sudor - me susurró al oído.
-¿Te han dicho que tas muy salido? - dije dándole un golpecito con el dedo en la nariz.
- Eso es culpa tuya, yo antes no era así
- JAJAJAJAJA, venga, no me hagas reír, yo antes si que no era así...
- Cierto, tu eras una niña buena y ahora mírate, estoy orgulloso de lo que he hecho
- Eh, ni que hubieras sido solo tu, guapo.
- ¿Que? ¿ha habido otros? ¿a que neoyorquino le tengo que partir la cara?
- Voy a ducharme, amor - dije ignorando su pregunta mientras me deshacía de sus brazos y me metía en el baño.


(...)


- ¿Estás lista? - pregunto Alvaro pegándose a la puerta de la habitación.
- Casi, espera...

Le dí los últimos retoques a mi maquillaje y salí de la habitación.
Me había puesto unos pantalones bastante cortos negros, con un talle alto que llegaba por encima del ombligo, una camisa de un color rojo como la sangre, tacones y en los labios había puesto un rojo vivo también que quedaba perfectamente con la camisa.

- ¿Y bien? ¿que tal voy? - le pregunté a Alvaro que me estaba mirando de arriba a abajo.
- Woahh... - dijo con la boca abierta - así se puede presumir de novia.
- ¿Con los labios rojos también se puede presumir?
- ¿Qu...? 

Antes de que terminara la palabra le besé, dejando parte de mi pintalabios en sus labios.

- Ahora si, monísimo, yo también puedo presumir de novio - dije riéndome
- Serás... - dijo intentando quitarse el rojo de sus labios
- No lo intentes, no se va a ir... - reí
- Anda vamos que llegamos tarde.


(...)


Eramos los últimos en llegar, ya estaban todos sentados en la mesa. Me adelanté un poco a Alvaro y me senté en el hueco que quedaba al lado de Carlos, Alvaro se sentó al lado mio.

- Holaaa hermanito - dije pasándole un brazo por encima del hombro y dándole un beso en la mejilla
- Quita, que me vas a dejar todo el pintalabios - dijo apartando la cara
- Uy que borde estás hoy hermanito, bueno, ya te lo he dejado que era mi objetivo - reí.

Todos nos miraron un poco extrañados ya que yo jamás le había llamado hermanito a Carlos y además normalmente el era el que me mimaba y yo la borde.

- A Álvaro le favorece más - se rió David.
- ¿A que sí? - dije mirando a Alvaro - Uyy, se te ha ido un poco - dije mientras le cogía la cara y le volvía a besar. 

- Bueno bueno bueno, relajar esas hormonas chicos - dijo Magi poniendo orden - Tenemos que hablar del viaje a Canarias
- ¿A Canarias? ¡Que guay! - dijo Alba
- Espera, ¿que ellas también van a venir? - preguntó Carlos
- Yo no veo ningún inconveniente... - dijo Magí.
- ¿Es que no quieres que tu hermanita se vaya de viaje contigo? - dije apoyando la cabeza en el hombro de Carlos y colocando la mano sobre su pierna.
- Eh... claro que quiero, pero no se, las fans y eso... no queremos que haya lios - mientras decía estas palabras yo iba acariciando suavemente su pierna hasta llegar a su entre pierna donde comenzó a temblarle la voz...
- Bueno, si se esperan en el hotel y no vienen a las firmas no creo que pase nada...
- Por nosotras perfecto ¿no Alba? - dije sonriendo
- Si ¿Y por vosotros? - le preguntó ella a Carlos.
- Si, si, si es así perfecto - dijo tartamudeando ya que yo aún no había apartado mi mano.

- ¿Carlos estas bien? - preguntó Dani
- Si, si perfectamente ¿por? - dijo tartamudeando de nuevo.
- No sé, estas sudando...
-Bueno ahora que lo dices no me encuentro muy bien... - dijo levantándose bruscamente de la silla - voy al baño.

- ¿Y a este que le pasa? - me pregunto Alvaro
- Yo que se - dije entre risas
- No se, como el otro día hablaste con él y ahora estáis tan raros...

- A ver chicos - interrumpió Magi la conversación.- Salimos mañana por la mañana en avión ¿vale? A las diez todos en el aeropuerto.
- Vale, perfecto...- confirmaron todos.




[ Narra Carlos ]



¿Pero que mosca le había picado a Emma? ¿En que pensaba metiéndome mano delante de todos?

Me lavé las manos  y me quedé unos segundos mirándome al espejo. Menuda cara de atontado me había dejado. 
Espero que nadie notara en tremendo calentón que llevaba encima cuando me levanté.
Me eche un poco de agua en la cara y volví a salir del baño. La comida ya había acabado todos me estaban esperando en la puerta del restaurante.

- ¿Ya estás mejor? - preguntó Alba.
- Si tranquila cielo.- Quería contarle lo que estaba pasando, que se enterase de lo que había hecho su querida amiguita, pero no quería hacerle daño.


(...)


Mientras volvíamos de camino a casa agarré a Emma del brazo y la separé un poco del grupo.

- ¿A ti que te pasa? ¿Estas tonta? - le dije enfadado.
- ¿Y a ti que te pasaba? Eh... - rió.
- Más te vale no volverlo a hacer...
- Oh, nonono, esto no ha hecho nasa mas que empezar...
- ¿A que te refieres?

Paró en seco y me habló muy cerca.

- ¿Te acuerdas que me dijiste que iría suplicándote que te acostaras conmigo? Pues a lo mejor el que necesita suplicar eres tu...
- Yo no necesito a nadie más, tengo a Alba...
- Oh, vamos... conozco a Alba casi mejor que tu... apuesto a que no lo hacéis más de una vez a la semana... - mi cara de enfado le hizo saber que había acertado lo que le hizo soltar una leve carcajada de victoria - Acerté ¿no? ¿Y durante toda esa semana tu que vas a hacer Carlos? Una semana entera, sin hacer absolutamente nada pero con una chica calentándote las 24h del dia. Acabarás suplicando.
- ¿Y que vas a hacer tu? - conocía la respuesta, y prefería no haberla escuchado.
- ¿Ves ese moreno de ojos verdes que va más alante, tu amigo? Pues ahí tienes la respuesta

Un gruñido provocado por los celos salió de entre mis labios haciendo que Emma riese aún más.

- Que empiece el juego.

Esas fueron las ultimas palabras que pronunció y tras darme un beso en la comisura de los labios salió corriendo para engancharse a la espalda de Alvaro. Podía imaginarme que esa chica iba a hacer de los próximos días un infierno para mi.






miércoles, 8 de octubre de 2014

Capítulo ocho {ST}

[ Narra Emma ]

El sueño podía conmigo, llevaba toda la noche sin dormir. Era la quita vez que me levantaba y comenzaba a dar vueltas por la casa. Había sido un simple beso, un simple beso que me estaba jodiendo pero bien. A la mañana siguiente iría a hablar con Carlos para aclarar todo esto y encuanto estuviera aclarado se lo contaría a Álvaro. Sí, definitivamente eso haría.

(...)

Mire el reloj una vez más, las 7, genial, no había dormido en toda la noche.
Me levante y me prepare un café, lo iba a necesitar si no quería parecer un zombie.

Cuando terminé de desayunar decidí darme una ducha antes de vestrime.
Me metí en el baño y cerré la puerta, ni quería despertar a Álvaro.
Cogí mi móvil, busque la lista de reproducción de mis canciones favoritas y le di al botón de "reproducción aleatoria", deje el móvil sobre el lavabos t a continuación deje caer al suelo mi pijama. Terminé de desnudarme y me metí en la ducha.

Mientras me duchaba no dejaba de darle vueltas a lo que podía decirle a Carlos. Quería dejarle claro que yo quería a Álvaro, pero que a él le apreciaba mucho como hermano y no quería perderle.

De repente una mano tocó mi espalda sacandome de mis pensamientos. No pude evitar gritar ya que no me lo esperaba y me había asustado.

- Eh, eh, no te asustes, que no soy tan feo - dijo Álvaro agarrandome por la cintura. Iba desnudo y joder...
- ¿Que haces aquí dentro? - pregunté aun recuperándome del susto.
- ¿Que haces tu despierta tan temprano?
- He quedado.. - tenia que inventar una escusa rápida.
- ¿A estas horas? ¿Con quien?
- Con las chicas, vamos a ir a correr y luego nos sentaremos a tomar algo mientras os ponemos verdes. - le dije mientras cogía mi toalla y salia de la ducha dándole un suave beso en la mejilla - ¿Quieres venir?
- No gracias - rió. - de todas formas poco podéis decir de mi, mirame ¿me ves algún defecto?
- Que modesto. - mire de arriba abajo su cuerpo desnudo y la verdad es que llevaba razón, aun no había sido capaz de encontrarle ni un solo defecto.

Salí del baño enrollada en la toalla y fui hasta la habitación.
Abrí el armario. Le había dicho a Álvaro que iba a salir con las chicas a correr, así que tenia que vestirme como si fuera a correr o sospecharía. El primer día juntos y ya le estas mintiendo, empezamos bien Emma.
Me puse una camiseta de tirantes ajustada que me llegaba por encima del ombligo y unas mayas negras.
Me puse las zapatillas de correr y cogí los cascos del móvil.

Cuando estuve lista salí de casa, Álvaro seguia en la ducha así que no me despedí de él.

(...)

Fui hasta la casa de Carlos y espere en la puerta hasta que vi que mi padre y Marta se iban a trabajar. No podía dejar que me vieran o la que se iba a liar era pequeña...

Cuando ambos se habían alejado de la casa salí corriendo y llame al timbre, intentando que tampoco me viera alguno de los vecinos cotillas que teníamos.

Carlos abrió la puerta con una sonrisa que se esfumó al verme.

- Tu padre no está - dijo dejando la puerta habierta y metiéndose hacia la cocina.
- Ya lo se Carlos - cerre la puerta y entre detrás suya - he venido a hablar contigo.
- Creo que ya no tenemos nada que hablar.
- Yo creo que si - le agarre del brazo y lo pare en mitad del pasillo.
- Esta bien, ¿que quieres decirme?
- Carlos, yo estoy enamorada de Álvaro
- Ah, venias a restregarmelo ¿no?
- No, venía a aclarar que estoy enamorada de él, pero que a ti te quiero como a un hermano.
- ¿Enamorada de él? - rió - ya claro... No sera mas bien que se te hace el coño agua cada vez que le ves, porque eso no es amor eh....
- ¿Que sabrás tú? No sabes nada.
- Se todo lo que te ha hecho y es imposible que le quieras.
- Pues le quiero, esta arrepentido de todo lo que ha hecho.
- Vale, si eso es lo que piensas.. ¿y eso venias a decirme? Guay ¿y ahora que? No ha cambiado nada, sigues gustándome tanto como antes. ¿Que vas a hacer? ¿salir corriendo como la cobarde que eres? ¿para eso has venido así vestida?
- No me llames cobarde - odiaba que me llamaran eso - he venido así vestida porque le he dicho a Álvaro que iba a correr con las chicas...
- Vaya, vaya, lleváis juntos un día y ya le estas mintiendo, así vais a durar mucho sí...

Me estaba poniendo de una mala ostia increible, perdí el control y lancé mi mano contra su cara intentando darle una bofetada pero Carlos agarro mi brazo a medio camino y me pegó contra la pared.

- Ni se te ocurra volver a levantarme la mano - dijo acercando su boca a mi oído.

Su cara estaba a menos de un centímetro de la mía y sus ojos de aquel amarillo extraño me miraban desafiadamente.  Tenia unas inmensas ganas de besarle, pero no debía hacerlo, cerré los ojos para no mirarle y ocurrió lo peor, en el mismo instante en el que la distancia entre mis parpados desapareció también lo hizo la que separaba nuestras bocas. Carlos rozo suavemente mis labios con los suyos y en apenas unos segundos ambos estábamos fundidos en un profundo beso.

- Buenooo... - dijo Carlos mientras se separaba de mi riendose - Así que estas enamorada de Álvaro, me quieres como un hermano, me intentas pegar pero si te beso te deshaces... genial Emma, genial... Solo tengo que esperar, un par de mientras mas y en unos meses te tendré aquí con el corazón roto suplicando que me acueste contigo....
- Eres un cabrón. - grité
- Un cabrón que si pudieras te follabas aquí y ahora.
- Antes muerta.

Un pequeño empujón en el hombro me hizo perder el equilibrio y quedar apoyada de nuevo contra la pared a escasos centímetros de él.

- ¿Segura? - susurró en mi oído y después acaricio suavemente mi cuello con sus labios.

El sonido del timbre hizo que Carlos se apartara de mi y menos mal, porque si no no sabia que hubiera pasado.

- ¿Quien es? - gritó Carlos
- Soy Alba
- Mierda, escondete.
- Si, JAJAJAJA ¿ahora quieres que me esconda no?
- ¿Que va a pensar cuando te vea?
- Va a pensar que tu HERMANA ha venido a verte, porque solo eres eso para mi, mi hermano y te lo voy a demostrar. - me acerque a su oído - a ver si vas a ser tu el que venga suplicándome que deje a Álvaro...  - le susurré la oído.

Roce sus labios con los mios sabiendo que si hubiera querido me habría dejado besarle.

- Voy a abrirle a tu novia, hermanito.

Le guiñe un ojo y fui hasta la puerta.

- Hoola - dije felizmente a Alba
- Holaaa Emma - me abrazó - ¿Que haces aquí?
- Nada, había salido a correr y he pasado por la puerta y digo, pues voy a visitar a mi hermano y eso he hecho - reí - pero bueno, que ya me voy y os dejo solos.
- No molestas eh - rió.
- Que va que va, me voy que tendréis que hacer cosas de mayores... - reí - que hoy a Carlos se le veía con ganas eh - le susurré a Carlos al oído antes de darle un beso en la mejilla y salir de la casa.