[ Narra Emma ]
Cuando me desperté ya era tarde, había dormido durante muchas horas. Baje a
desayunar con la esperanza de que a mis padres se le hubiera pasado el enfado.
No era así, además estaban todos mirándome seriamente.
- ¿Qué pasa? ¿He matado a alguien? - Pregunté - No es para tanto joder.
- No es eso Emma, ven aquí.- dijo mi padre.
- Que ya lo sé papa, me puedo quedar embarazada y todo ese rollo
¿Podemos ahorrarnos la charla?
- Tu tía quiere que vuelvas a New York.
¿Qué? ¿Ahora que había empezado mi vida aquí dese cero querían separarme de
todo lo que más quería?
- Pues no, no me quiero ir, ahora ya no.
- No hay vuelta atrás Emma, tu avión sale mañana por la mañana.
NO NO NO Y NO. No podían hacerme esto ahora.
- Mira el lado bueno Emma - dijo Carlos - No tendrás que ver como se casan
Álvaro y Lidia.
Sabía que Carlos quería ayudar, pero por ese camino no iba muy bien.
- Vale, entre todos me habéis jodido la vida ¿contentos? No sé en qué
momento accedí a venir a España.
Salí de la cocina y me metí en mi habitación dando un portazo. Últimamente
me pasaba más tiempo llorando en mi habitación que fuera...
[ Narra Álvaro ]
Oí el sonido del móvil, saque el brazo de rebajó de Lidia y respondí.
- Dime Carlos - respondí.
- Álvaro, necesito que vengas esta tarde a casa.
- Estoy con los preparativos de la boda, no puedo.
- ¿No has hablado con Lidia al final?
- No pude, llegué y no me dejaba hablar, comenzó...
- Vale, no hace falta que me des explicaciones, pero Emma se vuelve mañana New
York, para siempre y la vamos a despedir esta noche, tú verás lo que haces...
No me dio tiempo a responder, simplemente colgó. Se notaba que Carlos no
estaba bien. No era capaz de creerme lo que Carlos acababa de decirme. Emma se
iba y no volvería a verla ¿iba a perder a Lidia ahora? No podía hacerlo, pero
tampoco podía ir a su despedida y dejar que se fuera diciéndole que no había
sido capaz de decirle nada a Lidia y que me iba a casar al día siguiente con
otra.
[ Narra Emma ]
Ya había terminado de hacer la maleta. Seguía llorando, apenas había pasado
unos meses en España pero me había parecido toda una vida. No quería separarme
de todo aquello y más ahora que no sabía porque pero tenía ese presentimiento
de que la cosa con Álvaro iba a salir bien.
Carlos llamo a la puerta de la habitación sacándome de mis pensamientos.
- Emma, ¿puedes bajar? - Preguntó.
- No, quiero estar sola.
- Te han preparado una fiesta de despedida, están todos, haz el favor de bajar
y poner cara de sorpresa al verlos.
Le hice caso. Carlos no estaba bien, su sonrisa, y su carácter bromista
habían desaparecido dejando al descubierto uno serio y borde.
Le acompañe abajo, y como le había prometido puse cara de sorpresa cuando
los vi, pero la sorpresa fue real cuando me fijé que no estaban todos como había
dicho Carlos, una vez más faltaba Álvaro.
- No preguntes por él - dijo Carlos leyéndole la mente - esta con los
preparativos de la boda. Por favor, disfruta de tu última noche con nosotros.
Asentí y le abracé. Aunque no, no iba a disfrutar ¿como podía haber estado
tan tonta? ¿Cómo iban a salir bien las cosas con Álvaro. Al fin y al cabo sería
mejor irme para no tener que aguantar verle feliz con otra. Pero al mismo
tiempo no quería alejarme de esa gente que ahora era mi familia aunque, eso era
algo que yo no podía elegir, me iba, ya estaba decidido, habían decidido por
mí, me iba.
Intente aprovechar al máximo cada segundo de esa noche, lo pase genial con
todos. Alba fue la última en irse, cuando ya se habían ido todos se acercó a
mi.
- Emma - dijo llamando mi atención.
- Dime.
Metió la mano el bolsillo y saco de el un colgante con forma de medio
corazón. Me fijé que ella llevaba el otro medio.
- Se que es un poco típico, pero quiero que tengas este colgante para que
sepas que una parte de mi estará contigo, no importa lo lejos que estés, y
recuerda que te has convertido en mi mejor amiga y no vas a dejar de serlo
porque lo que no separa la distancia, no lo separa nadie.
No pude evitar ponerme a llorar y abrazarla, ese tipo de cosas eran las que
no quería perder.
- Cuídame a Carlos eh - le pedí.
- Lo haré.
- Te quiero.
- Y yo - ella también comenzó a llorar - hasta siempre mejor amiga.
Un último abrazo y Alba salió de la casa, dejándome a mi sola con Carlos,
que me abrazo justo antes de que me derrumbara.
Me acompaño a la habitación, y se tumbó conmigo en la cama, me acaricio el pelo
mientras lloraba hasta quedarme dormida.
Pero noo! No se puede ir D: espero que vuelva y este con alvaro, el no se puede casar hombre!! Siguiente capitulo YAA
ResponderEliminarAtt: @carla_dreamer