martes, 20 de mayo de 2014

Capítulo trece.

[ Narra Álvaro ]

Llegue a casa, me metí en la habitación y cerré la puerta de un portazo. Le pegue un puñetazo a la pared.
Lidia no tardo en entrar a la habitación.

- Álvaro tranquilo, ¿que te pasa? - Preguntó intentando calmarme.
- Lo he vuelto a hacer joder, me la he vuelto a tirar, lo siento. - Tenía que decirselo, si se enteraba de otra forma iba a ser peor.
- Dime que es una broma, por favor - comenzo a llorar.
- No, no llores, por favor - no podia verla llorar, era superior a mi - lo siento...
- Tranquilo, no es culpa tuya, es culpa suya por ser tan... puta y zorrearte todo el tiempo
- Tampoco te pases.
- ¿La estas defendiendo? ¿Pero la quieres a ella o la quieres a mi?
- A ti - dije inseguro. La verdad es que no lo sabía ni yo.
- Pues no lo parece.
- Tienes que creerme.
- Tienes que demostrarlo.
- ¿Y que quieres que haga?
- No volver a verla, pero esta vez en serio, alejarte de todo lo que te relacione con ella, y eso incluye a Carlos.
- ¿Como voy a alejarme de Carlos? Lo veo todos los dias, en ensayos, conciertos...
- Ahí esta el problema.
- ¿Y que quieres que haga?
- Alejarte de el, alejarte de grupo.
- ¿Me estás pidiendo que deje auryn? - Asintió.
- Álvaro, es la unica forma de estar juntos, es o Auryn o yo, no hay mas, tu elijes.
- Esta bien, deja que me lo piense un tiempo antes ¿vale?

Ella asintió. Y yo sali de casa. Necesitaba airearme, aclarar las ideas. Dejando a Auryn, dejaba atras mi sueño, el trabajo de toda una vida. ¿Realmente la quería tanto?

[ Narra Emma ]


Llevaba varias horas llorando encerrada en la habitación. No dejaba de darle vueltas lo que había pasado. Álvaro había vuelto a utilizarme y yo había vuelto a caer como una tonta. Ahora el estaria en su casa, con su novia, feliz y yo aquí llorardo por ese gilipollas. No, eso no podía seguir así. Pasaba de ser la tonta que sufría. Iba a salir, a pasarmelo bien y que fuese el quien sufriera por mi. ¿Que estaba diciendo? El no iba a sufrir por mi, el no me queria.

Estaba llena de rabia, no quería seguir en casa llorando. Me arreglé y salí por la ventana de la habitación, despues de lo ocurrido Carlos no me iba a dejar salir así que tendria que hacerlo sin que el se diese cuenta.



(...)


Fui al centro y entre en una discoteca, pedí una copa y comencé a bailar, no tardó en acercarse a mi un chico y comenzó a bailar conmigo. Era alto y moreno, con unos ojos de un verde precioso. Me recordaba a Álvaro y puede que fuera eso lo que me hizo quedarme con él.
Ambos llevábamos varias copas encima, empezó a tocarme y a besarme, cada vez que cerraba los ojos para besarle, veía a Alvaro delante mio, eran los besos de Álvaro los que sentia, y quería más.
No se como acabé con él en el baño, por suerte un hombre que pasó al servicio nos interrumpió antes de que hiciera alguna locura, o eso pensaba.

- Ven - dijo el chico, sinceramente, no sabía su nombre, cada vez que le miraba veía a Álvaro - te voy a enseñar algo mucho mejor que el sexo.

Me dio miedo, no voy a mentir, pero le seguí hasta la salida de la discoteca y me subí con el a una moto. Llegamos a un lugar a las afueras de la ciudad, había un monton de gente y más chicos con motos. Paró al lado de las demás motos, estaban colocadas en fila, parecia que iban a hacer una carrera. Cuando me dio un cinturón y me pidio que me colocase de espaldas lo entendí todo. Era como en aquella película que habia.visto con las chicas, como en tres metros sobre el cielo.
Sabia que era peligroso, pero yo ya no tenía miedo, sentía que ya no tenía nada que perder, que daba igual lo que me pasase, total ¿a quien le iba a importar?
Cogí el cinturón que me dio el chico. Me di la vuelta en la moto y me até a su cintura. Los motores comenzaron a rugir señalando que iba a comenzar la carrera. Una chica tocó un silbato dando la salida y la moto aceleró. Iba muy rápido, solo recuerdo el ruido del viento en mis oídos, veía las cosas pasar a gran velocidad por mi lado. El motor de la moto hacia un ruido ensordecedor que no me permitia oír nada más.
De repente un movimiento brusco de la moto me hizo perder el equilibrio, noté mi piel rozar bruscamente contra el asfalto y despues...oscuridad..

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