Ya era casi la hora. Estaba un poco nerviosa y daba vueltas por el salón.
- Emma - dijo Carlos acercandose a mi.
- Dime.
- Aunque se que Luke es de confianza ten cuidado ¿vale?
- Tranquilo, lo tendré.
- Vale - me colocó el pelo detrás de la oreja y me abrazó.
(...)
Sonó el timbre y Carlos abrió la puerta dejando pasar a Luke.
- ¿Nos vamos? - Preguntó mirandome de arriba a abajo. Asenti.
- Cuidamela - le dijo Carlos.
- Lo haré, tranqui - se dieron la mano y Carlos cerró la puerta.
Luke me hizo un gesto para que caminara hacia el coche, al llegar a él me abrió la puerta. Algo clásico, pero me gustaba.
Al llegar al restaurante nos sentamos en una mesa que había reservado, él se sentó enfrente mia.
- Estas preciosa - dijo rompiendo el silencio que se había mantenido desde que habíamos salido de casa.
- Gracias - dije poniendome roja.
La cena fue un poco silenciosa. Pero mientras íbamos de camino al estudio a ver las fotos comenzamos a hablar. Teníamos bastantes cosas en común, ambos veníamos de EEUU y teníamos gustos parecidos. Encajamos bastante bien y el camino al estudio fue todo risas.
Al llegar estuvimos un rato viéndolas.
- Que ¿Te han gustado? - Pregunto cuando se acabaron.
- A mi si pero a quien tienen que gustar es a ti - rei.
- ¿Bromeas? Eres perfecta para este trabajo - me sonroje.
- Yo que pensaba que tendría más futuro con la guitarra - reí.
- Pues deja la guitarra, quiero que trabajes para mi.
- ¿Así? ¿Tan rápido?
- Si, ya es tarde así que no te voy a hacer venir mañana, pero pasado mañana me gustaría que empezaces.
- Vale ¿pero en que consistiria el trabajo?
- Las marcas de ropa y los diseñadores me dan la ropa y yo busco modelos, les hago fotos con ella y se las doy para que las pongan en las revistas y en los anuncios.
- Vale, ¿entonces pasado mañana vengo? - asintió - pues hasta entonces.
Me acompaño a la puerta del piso y me despidio con dos besos.
Baje del edificio y comence a andar por la calle hacia mi casa.
Aún no conocía la ciudad y por la noche cambiaba mucho cosa que hizo que me metiese por una calle que no conocía.
- Oh mierda - dije mientras me paraba y miraba el nombre de la calle.
- ¿Que pasa guapa? ¿Te has perdido? - dijo un nombre que apareció detrás mio.
- No, tranquilo.
Me di la vuelta y comence a andar en dirección contraria pero me siguió.
- ¿de verdad no quieres que te acompañe? - Dijo agarrandome del brazo.
- Ya te he dicho que no, sueltame.
- Parece que tienes frío, yo te daría calor toda la noche - me toco el culo.
- ¿No has oído a la chica? Sueltala, ni la toques. - Dijo un chico desde una moto, era Álvaro, lo que me faltaba.
- Vale tio. No hace falta ponerse agresivo. - Dijo el hombre marchandose.
Comencé a andar por la calle, Álvaro me siguió con la moto.
- ¿A donde vas? - Preguntó.
- ¿Y a ti que te importa?
- Bueno, a lo mejor te interesa saber que por ahí no se va a tu casa.
- Vale, a lo mejor me he perdido ¿por donde se va?
- Sube y te llevo.
- Oh no, eso si que no
- ¿Prefieres quedarte en la calle dando vueltas hasta que aparezca
otro borracho y te lleve a su casa?
Gruñi y me subí con el a la moto.
- Los vestidos tan cortos no estan hechos para montar en moto eh llevas un tanga muy bonito.
- Eres un guarro y un imbécil.
- ¿Te recuerdo que te acabo de salvar de un tio que te quería violar?
- No se que es peor.
- Oye si te has quedado con las ganas de follar yo lo soluciono.
- Más quisieras.
- Eso dices ahora.
Llegamos a mi casa y la moto se paró.
- ¿Te bajas o quieres seguir abrazada a mi?
- Tranquilo, cuanto menos tiempo tenga que estar mejor.
- Si tu lo dices. - rio.
- Te odio.
- Na, eso es lo que quieres pensar, pero en realidad piensas todo lo contrario.
- Flipado.
Me acompaño hasta la puerta.
- Te puedes ir, no me pierdo.
- ¿Estás segura?
- Segurisima.
- En realidad voy a pasar para que vea tu hermano que el magnífico chico ese te ha dejado volver sola a casa.
- ¿Estas celoso?
- ¿Celoso? ¿De ese imbécil? ¿Por ti? - Rió - Más quisieras.
- ¿Ah no? Pues lo parece.
- Sólo tengo la más mínima educación y acompaño a mis citas a casa.
- Era una cita de trabajo no tenía que acompañarme a casa.
- Si te la quieres tirar la acompañas a casa, de toda la vida.
- ¿Tu sólo piensas en eso?
- Cuando hay chicas guapas cerca si
Mi hermano abrió la puerta medio dormido.
- Ya era hora eh Emma. - Miró a Álvaro - ¿que haces tu aquí?
- Pues he traido a tu hermana, porque el tio ese la ha dejado volver sola a casa a estas horas y casi la violan por la calle.
- Madre mia, mañana hablaré con el pero ahora voy a dormir.
- Esta bien, descansad. - Dijo Álvaro.
- Bueno, os dejo que os despidais. - Dijo Carlos yéndose directo a su habitación.
- Buenas noches, ten más cuidado la próxima vez eh.
- Buenas noches - se fue hacia si moto. - Ah, y Álvaro...
- Dime.
- Gracias por ayudarme y traerme.
- Un placer.
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